Marta López Flores

Biografía

 

Ser una mujer libre me ha llevado por caminos muy variopintos. Ya desde muy joven tuve claro que quería ser libre, no con esas palabras pero sí con ese sentimiento. El amor por la vida me mostró el único camino donde he podido comprender que nada material importa si no sabes quién eres, de qué estás hechx, porqué has elegido a tus padres y has emprendido la vida del conocimiento del Ser humano.

Estudié Psicología y a partir de ahí, mi búsqueda se abrió paso hacia otras terapias innovadoras y complementarias como constelaciones familiares, terapia sistémica, meditación, reiki,  Silva control mental, yoga, nutrición y estudios en teología gnóstica y budismo, entre otras.

Cuando conocí la teoría del científico Dr. Jean-Pierre Garnier Malet “El desdoblamiento del espacio-tiempo” y cómo funciona nuestro doble, todo lo que había aprendido cogió una relevancia totalmente distinta. Conocer a mi doble ha significado el final de un camino interesante y necesario de construcción y desarrollo y el comienzo de un camino nuevo de total pertenencia. Ya no estoy sola, tengo paz y vitalidad.

Mi formación

Mi formación es diversa, soy Licenciada en Psicología, feminista, escritora, terapeuta holística. Me he formado en técnicas manuales, digitopuntura, quiromasaje, Reiki, meditación Shambhala, he realizado investigaciones en criminología y etapa infantil y he voluntariado por diversas causas de naturaleza social y feminista.

“Me siento como una niña pequeña que no sabe andar. Me caigo y me vuelvo a levantar”. Soy una buscadora incansable, inquieta, despierta y ávida por el conocimiento y la experiencia que nos enseña una y otra vez. Llevo mas de 30 años preguntándome sobre nociones que van de la mano con la razón del ser Humano. Formarme con el Dr. Jean Pierre Garnier Malet ha sido revelador, de mucho crecimiento y entendimiento y de una completitud inmensa para con mis deseos de vivir una vida con ilusión, vitalidad y en abundancia. El hecho de poder dar a conocer la teoría del desdoblamiento del espacio-tiempo (desde mi humilde manera y siendo un canal) culmina con mis ansiedades y ofrece la puesta en juego de saberes antiguos para poder así observarlos, cuestionarlos y transformarlos en potenciales recursos y herramientas para transcurrir la vida cotidiana sintiéndonos auto-realizados.

De cómo conocí al doctor Garnier

Andaba en ese momento en Estados Unidos por el año 2016 cuando me sobrevino un cansancio fuera de lo común. Sabía que no estaba deprimida aunque me tumbé en el sofá de mi casa en Birmingham para ver si descansaba un poco y se me quitaba el cansancio. Sin embargo y para mi sorpresa, de allí no me pude mover literalmente en dos meses y medio. Solo me levantaba del sofá para comer, realizar necesidades básicas y dar un pequeño paseo por y para mi perrita Julia y de vuelta al sofá. A veces no contaba con la fuerza para llegar a mi dormitorio por la noche por lo que dormía en él. Realmente no pensaba, me dejaba estar ya que no podía hacer otra cosa. Llamaba a mi hija de vez en cuando y ella no comprendía que con la actividad que siempre había tenido en mi vida, me encontrara con esas desganas. Le decía a su marido que extrañaba España y que estaba deprimida aunque a mí no me decía nada.

Así pasaron dos meses y medio hasta que una mañana me levanté del sofá y sentí un gran vacío, lo cual me asustó. Me preguntaba: “¿Es posible? Después del esfuerzo y de lo aprendido en la vida para comprender, comprenderme y comprender al Otrx.”

Así pasé el día… Distraída, con ese vacío que era a su vez liberador. Al día siguiente me puse delante del ordenador, fui a mis e-mails y ví un correo de Shambala Centro Budista adonde me había apuntado hacía ya tiempo para hacer un curso de iniciación en meditación Shambhala (hecho que no recordaba). Comencé ese mismo fin de semana. Fue de mucho provecho ya que el Budismo tiene un enfoque un tanto mas pausado acerca de las cosas; se le da una importancia vital a la mente ruidosa y a la pasión desordenada.

Ahí comencé a comprender un poquito sobre mi mente inquieta, sobre mi personalidad apasionada, sobre mis mecanismos de defensa y mi gran Ego con el cual nunca habíamos logrado sentarnos a hablar cara a cara. Hice todos los cursos de Shambala durante dos años y medio y cuando me aceptaron en Gampo Abbey (el monasterio budista de la tradición Shambhala en Canadá) para hacer el curso intensivo de 6 meses, decidí que no era para mí. Lo que yo quería realmente era vender mi casa y regresar a España; lo que no sabía era porqué ni adónde, solo era una intuición.

Seguí en esa dirección. Mi casa no se vendía hasta que al tercer intento, me encuentro en mi urbanización con una pareja de jubilados que justo buscaban una casa con las características de la mía. Cuando noté su interés, les invité a que pasaran a verla y luego de habérsela enseñado, les expliqué que tenía un contrato con una inmobiliaria. No me comentaron nada y al cabo de dos días, el joven Ross que se encargaba de mi casa me dice que habían interesados y que parecían muy seguros de querer comprarla. Así fue, todo se desenvolvió muy rápidamente y cuando fui a firmar me encontré con la pareja de jubilados mas que contentos. Por supuesto, yo también.

Eso sucedió 10 días antes de la salida de mi vuelo que me traía de regreso a casa. Para mi hija fue un shock ya que solo llevaba en Norteamérica dos años y medio y le transmití todo esto a última hora cuando empecé a vender los muebles. Ella creía que me cambiaba de urbanización ya que adonde vivía, la comunidad de vecinos estaba siendo destrozada por un abogado de Trump apoyado por leyes y mucha presión.

Me dió mucha tristeza separarme de ella y de mi nieto pero lo cierto es que no podía con el racismo ni con los acontencimientos de la era Trump. Creo que lo comprendió en cierta manera aunque me dijo que estaba loca, a lo cual yo respondí: “Probablemente”, pero sentía que era lo que tenía que hacer. Vendí mis muebles por internet y mi coche el día antes de la salida de vuelo. Todo lo que poseía de mi larga vida lo metí en 8 cajas. El 30 de Septiembre del 2017 cogí el vuelo de regreso a casa sabiendo ya que iba a vivir en Cádiz.

El 1 de Octubre 2017 aterricé con mi perrita Julia en el aeropuerto de Jerez de la Frontera. Me esperaba un amigo Sevillano, encuentro que todavía agradezco mucho ya que llegue muy debilitada. Había pasado tanto estrés que me puse enferma con bronquitis a los pocos días de mi llegada y aunque me cuidaron muy bien, la enfermedad me duró más de un mes.

Curiosa y causalmente, el dinero de la inversión de mi casa se pierde por el camino. No se sabía adónde estaba; ambos bancos a cargo se echaban la culpa, pero no resolvían el asunto. Al mes decidí abrir una investigación en ambos bancos y por fin al cabo de un mes y medio, el dinero estaba en mi cuenta corriente. Durante todo ese tiempo, no tuve ninguna duda de que el dinero estaba a buen recaudo y también intuía que todo pasaba por algo.

En los días previos al desenlace de la resolución del conflicto sobre el dinero, una amiga me habla de un curso en Jerez de la Frontera sobre el método llamado Logica Global Convergente de Alejandra Casado que impartía una amiga suya. Había sitio para mí y allí estuve. No me enteraba de nada de lo que María explicaba y después del almuerzo entre su compleja exposición de la teoría del desdoblamiento del espacio-tiempo más el estómago lleno, me quedé dormida. Cuando me desperté, dije que me había gustado mucho. Curiosamente ya llevaba yo a Garnier en mi corazoncito. Comencé a hacer los deberes con la teoría de Alejandra Casado y ver todos los videos; sin embargo por muchos apuntes que tomaba, había algo que no encajaba con mi forma de ver, mi propio crecimiento personal y el de mi entorno y de los demás.

Siempre he empleado la regla de tres: lo que no es para mí, ni lo veo, ni lo internalizo y se queda en la superficie hasta que se me olvida. Eso me pasaba con su teoría hasta que un día comencé a leer el libro de partida de Garnier. Reconocí rápidamente que eso era cierto para mí y el 11 de Noviembre del 2017 me presenté ante mi Doble. Somos unx tanto en mi lado femenino como masculino. Ya no me siento huérfana de mi parte energética-espiritual que tanto he buscado a lo largo y ancho de mi vida.

“Buscad y encontraréis” decía Jeshua. ¡Ya me siento en casa!